| McCain
Foods Ltd. prueba todos los depuradores para AS/400
líderes en el mercado, y elige VISUAL Debugger
McCain Food Ltd. encontró
VISUAL Debugger como un producto superior al compararlo
con ASNA's Extermin8, Kisco's AID/400 y IBM interactive
source debugger (STRDBG).
Traducción de la carta enviada por McCain Foods
Ltd. para expresar su enorme satisfacción con
el uso de VISUAL Debugger por parte de su equipo de
programadores de AS/400, y agradeciendo el soporte
constante que tuvo por parte de Barcelona/04 durante
todo el tiempo que duró la fase de evaluación.
De: Shelley Rea Hunter -McCain
Foods Ltd.
Para: Barcelona/04 North America
Agosto de 1998
Quisiera aprovechar esta oportunidad
para agradecerte a ti y a Jerry Kosmachuck el soporte
recibido durante la fase de adquisición y puesta
a punto de VISUAL Debugger y agradecería
mucho que, por favor, expresaras mi gratitud a Lydia
Bonemberger por su ayuda durante la fase de evaluación.
Nuestro equipo de evaluación
quedó completamente impresionado con el producto
y mencionó en nuestro análisis, que
encontró VISUAL Debugger como un
producto superior en comparación con ASNA's
Extermin8, Kisco's AID/400 y IBM interactive source
debugger (STRDBG).
VISUAL Debugger ha estado
en manos de nuestro equipo de programadores de AS/400
(con un número superior a 70 personas alrededor
del mundo) durante los pasados tres meses, y puedo
decir en confianza que ha resultado ser una adquisición
que merece realmente la pena. Estabamos buscando
un depurador de fuentes interactivo el cual podamos
invocar fácilmente en nuestros menús
y sea intuitivo y fácil de entender entre todos
nuestros programadores. VISUAL Debugger nos
ha dado más de lo que buscábamos, el
sistema de soporte remoto y la documentación
electrónica del usuario son dos características
sin las cuales no podríamos vivir.
Por favor, dispongan libremente de
esta carta de recomendación para mostrar a
cualquiera de sus clientes potenciales. Si su experiencia
es similar a la de McCain, no pueden quedar decepcionados
con VISUAL Debugger.
Sinceramente,
Shelley Hunter
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